19.4.13


Él, pensaba que su pasión era una espiral unipersonal en la que yo guardaba delicadamente voces de recuerdos y memorias de matices. 
En ese instante, nuestras voces eran plastas idénticas que entorpecían el flujo natural que debía separarnos (pausa) para encontrarnos.....


Yo vi cuando en sus manos, la nostalgia de un recuerdo que aun no vivía se iba de su lado..
 él, no dijo nada; yo veía sus ojos, que veían esas manos...

No me duele nada, no siento nada, múltiples voces se aglomeran alrededor de mí.
 Mis dedos casi tocan la manzana...

   Del estuche de atrás, saca la sonrisa que quieras usar hoy...


Él, miente.
¿Quieres recordar una mesa? (Sigue susurrando) 
Puesta con las patas hacia arriba por razones incomprensibles, con dos velas encendidas en cada pata..
puesta en un cuarto rodeado de telas blancas, en medio..
 la mesa y en medio un dibujo perfecto, azul; de un gato...

Ella sentía sus problemas como mariposas ..
cosidas meticulosamente por las alas..
 volando en un terciopelo negro eterno..
que debía caer de sus ojos..
 como de mis manos las suyas. 
Mis problemas, eran folios ordenados..
 precisamente en orden cronológico..
 proporcional a la temporada, temperatura..
humor, dolor y culpabilidad..
que ella guardara en sus mariposas negras...

Porque hace años que guardo el recuerdo entre nostalgia de una tarde de lluvia que sé, aún no he vivido.

No sé, en realidad.

No...

Voy a ser un conejito, que quiera ser un arquitecto, que desdoble el tiempo en curvas de amor infinito. 
Voy a ser tus recuerdos, para ser la otra que era cuando tus pensamientos eran tú, y tu otro tú...

El color de los sonidos conduce a un ella,
Cuando eras yo… 
las interminables cadenas, de flores, de papel… 
seguían mis pasos pequeñitos.
Cuando eras yo, pensabas que tú no existías..
deberías estar viendo nada desde este lado del espejo...




Cuando ella no existía..
 ella pasaba las tardes soñando azules en verde. 


Yo vi cuando en sus manos, él era un insectito verde, contagiando de sueño su día del recuerdo...

Mis manos distintas toman delicadamente la taza de café,
 tres personas pasan flotando frente a mí..
una de ellas me sonríe...
 Cuando dan vuelta en la esquina recuerdo que flotaban..

Yo sólo quería quererte, estar y no al mismo tiempo..
para que lo que hice mañana fuera un signo trazado en el aire
 tras cada relámpago de furia que pasará ayer..
 y pudieras verlo con tus ojos hermosos.
Quería seguir tu espiral de signos escritos..
llenos de amor..
el camino de vuelta a casa..
 que trazaste con patrones escondidos en las palabras de una creación
 que hacías reales en cada vuelta del cuento que me inventaste...

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